Son los conceptos de internacionalización de empresas y de cross-cultural management, afines?.

Un error de concepto inicial en el que se puede incurrir cuando se pretende expandir una unidad de negocio, es que aquellas cuestiones más notables, como lo suelen ser las relativas a los aspectos comerciales, legales y económicos del procedimiento de expansión internacional propiamente dicho, son las únicas a tramitar o a tener en cuenta, es decir, que agotan la relevancia de lo que se está pretendiendo. Sin embargo, por experiencia podemos afirmar que, si complicado es conciliar y acordar muchas veces en origen, es decir, en el país de cada cual (como todos los intervinientes en el tráfico comercial saben y han sufrido por otra parte), mucho, muchísimo más de hecho, lo es negociar si dichos participantes en el mercado tienen o provienen de culturas de actuación, de costumbres, diferentes.

En este sentido, el cross-cultural management es una figura que viene a regular la inter actuación no solo legal, sino también comercial, entre empresas o unidades de negocio que, si bien tienen objetivos comunes, también están acostumbradas a llegar a dichos objetivos desde puntos de partida o perspectivas muy distintos por ser originarias de países muy diferentes. La cuestión no es baladí porque un sinfín de negociaciones se han visto truncadas, y muchas inversiones han dejado de acometerse, por la falta de coordinación cultural (diferentes maneras de entender los negocios o las relaciones comerciales o contractuales), plasmada finalmente en unos pormenores legales (generalmente de carácter contractual) que, en no pocas ocasiones como decimos, terminan por ser insalvables.

 

La vocación profesional en términos internacionales de aquellos que trabajan de manera regular y sistemática con clientes y asesores de distintos países, puede constituir una ayuda fundamental a la hora de dejar de lado esas barreras que en no pocas ocasiones impiden que negocios transfronterizos viables finalmente no se acometan o se culminen con éxito. De hecho, ¿cuántas oportunidades de negocio no se han, precisamente, acometido, por el miedo a la falta de control, o de respuesta en destino, por ser el país receptor de la inversión muy diferente al de aquellos que pretenden invertir o expandir su negocio?, podemos anticipar, créannos, que no pocas, sobre todo en el ámbito de la restauración y la hostelería.

En estos casos, la coordinación cultural, la capacidad de adaptación, y la tendencia a la conciliación desde la diferenciación cultural, pueden aportar y mucho en un proceso de internacionalización de empresas. Por todo ello, y tal y como reza el título de este blog, sí que puede, y de hecho debe, afirmarse, que los conceptos de internacionalización de empresas y de cross-cultural management son totalmente afines y en consecuencia casi que simbióticos. El incidir exclusivamente en los aspectos más notables, y que se consideran más críticos, en un proceso de expansión transfronteriza de empresa, como lo son tal y como hemos dicho los de carácter legal, financiero, fiscal y comercial, puede hacer perder de vista el punto de partida más básico, y es el de que en casa ajena las cosas no funcionan como en la propia, en el entendido de que la comprensión de este aspecto del tráfico comercial es la base sobre la que se debe construir todo éxito empresarial en sede internacional.

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